viernes, 16 de septiembre de 2011

Cena de despedida.

La crisis afecta a todos lados por igual y en la universidad no hemos sido una excepción, cosa que provocó ciertos recortes de personal y una re-estructuración de los departamentos. En nuestro caso ha supuesto que gente del departamento al que pertenecía tuviera que despedir gente. Pero este no es el motivo del post, si bien es causa indirecta.

Ayer tuvimos una cena de despedida de un par de estas personas. Cenamos en el restaurante “Cent Focs” (calle Balmes, 16), muy bueno y con un precio interesante (gracias a la gran gestión de Toni, la carta desconozco si sube demasiado). Mi elección fueron unos espaghetis raghôule de ternera, hamburgesa “Cent Focs” con queso holandés y cebolletas y de postres profiteroles con chocolate caliente. El vino negro de los duros, el blanco abominable y el rosado… ya ni lo probé.

Pero lo divertido no fue el menú. Pau (o Paüt, como se le conoce) es una persona increíblemente cándida, inocente y buena persona donde las haya. El caso, como suele pasar, es que le tomamos el pelo con ello y ayer hicimos remember de algo que ya se le hizo con resultados mucho peores que los de anoche. El caso es que un grupo (al que bauticé citando a un clásico del cine como “Seis hombres sin piedad”) escribimos una notita (Usando terminología de libro de rol: cuyo contenido puede verse en el recuadro de las proximidades) que le dimos a un camarero para que se la diera a una mesa con cuatro señoritas de buen ver.
 
Nota: nuestra mesa estaba formada por 20 hombres.

La primera reacción fue la de Albert, que se apartó la lámpara que tenía al lado con un gesto que resultó tremendamente cómico. La segunda, evidentemente, después de ver que disimuladamente las señoritas iban mirando de reojo, fue pedirle a Paüt (quien ajeno a todo ello nos seguía cándidamente las instrucciones) que nos diera un discurso poniéndose en pie.

Las lágrimas se nos saltaban mientras le hacíamos un test a cada uno de los homenajeados y mirábamos como las chicas le iban mirando… Y fue entonces cuando decidimos que había que dar un nuevo paso adelante. Así que le pedimos al camarero que cuando nos trajera el cava para los regalos tuviera la bondad de llevarles unas copas a las mozas como gentileza del anfitrión de la mesa.

Total, que acabamos brindando y hasta se vinieron a la mesa para brindar con nosotros. No hubo suerte con lo de conseguir que se vinieran a tomar unas copas, pero supongo que lo de 4 a 20 tuvo algo que ver con el tema.

Y con esto y un bizcocho acaba la crónica de la noche porque no habiendo nadie que garantizara quedarse hasta las 6 de la madrugada, me acogí a Sagrario en el coche de un compañero de vuelta a casa. En defensa del personal diré que hoy están todos aquí trabajando, incluso los que salieron a tomar la copa después de la cena.

Pau y Javi: un placer y un honor haber trabajado, reído, disfrutado y afrontado peripecias varias junto a vosotros. Gracias por todo lo que de vosotros he aprendido y todo lo que me habéis enseñado. Os deseo lo mejor y mucha suerte con todo lo que esté por venir. Un abrazo.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Hoy conduciendo...

Pues como aventuraba parece que cada día tendré alguna anécdota que contar del buen hombre que me enseña a conducir…

La de hoy, aparte de haber calado el coche (normal cuando intentas arrancar en 2ª) o de pasar de 2ª a 5ª por no tener pillado el tacto del cambio de marcha, ha sido que he recibido mi primer improperio.

En uno de los múltiples cambios de marcha que he tenido que hacer se me ha ido un poco el coche hacia la izquierda (una miseria de nada) (es que el tamaño del coche también se me escapa un poco todavía, pero si tenemos en cuenta que era mi tercera lección creo que puede considerarse circunstancias atenuantes) y una mujer ha pasado por mi izquierda y me ha soltado: “¡¡Pero tú para dónde vas, chaval!!”.

Y tras semejante honor y orgullo con el tema de recibir mi primer improperio, he aminorado la velocidad y he pensado: “Así se te cale coche, bruja.” De tal pensamiento he sacado dos cosas. La primera que no tengo poderes mentales ni capacidad de afectar mentalmente sobre el mundo, porque no se le ha calado. Y la segunda, que la vida no carece de cierta ironía. ¿Por qué? Pues porque la buena señora, dos bocacalles más adelante, se ha saltado un magnífico STOP y se ha llevado por delante la parte trasera de una furgoneta blanca que tenía preferencia. Sin daños humanos para ninguna parte.

La resta de la clase ha sido tranquila. Todavía me lío un poco con los pedales y habría suspendido por no haberme parado (después de la primera detención) en un STOP. Me he parado, no tenía visibilidad, y al avanzar he visto que no venía nadie y no he hecho la segunda parada obligatoria. Digamos que todavía estoy aprendiendo a usar la máquina y lógicamente llevo peor la circulación (lo cual no frena a mi “maestro” para meterme por Muntaner, Mitre y amenazarme con llevarme a Plaza España).

Ale, tranquilidad todos aquellos que queráis circular por Barcelona, que hasta el lunes no vuelvo a tener clase.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Conducir...

Pues ale, he sobrevivido a mi segunda clase de conducir. Y cuando digo sobrevivir, digo sobrevivir. Hoy hemos vuelto a circular. Por las entradas de las rondas, por rotondas, por calles en plena salida de niños de la escuela… ¡¡¡¡Y YO LLEVANDO LOS PEDALES TAMBIÉN!!!!

Recordemos que es mi segunda lección, por favor.

Menudo estrés, por Dios. Menudo estrés.  Motos suicidas, taxistas animales y sobretodo, siempre consideré que bajar por la Calle Muntaner de Barcelona era complicado. Pero en realidad es una jodida pista de obstáculos a base de slalom. Me he estresado un poco, la verdad.

Y encima el tío me va poniendo a prueba. “Mira esa chica que guapa es.” “Mira esos dos como corren” “Mira esos policías de la derecha”… ¡¡¡Y pobre de mí como desvíe la mirada un segundo del frente o los retrovisores!!!

En fin, está loco. Me da la clase en portugués (para que sea más divertido, claro) pero es divertido. Y tengo la certeza que aprenderé muchas cosas con él.

Ale, hasta la próxima.

martes, 13 de septiembre de 2011

Sin título.


Este fin de semana pasado no fue un fin de semana de grandes fiestas ni grandes eventos, fue más bien un fin de semana de cafés, cervezas y mucha tranquilidad. Estoy en un complicado proceso tratando de decidir que quiero en mi vida y que quiero hacer con ella. Y sobretodo y lo más importante... Donde quiero hacerlo.

De mis decisiones y pensamientos ya hablaré otro día, pero tengo al menos media docena de posibles destinos y por desgracia no todos compatibles. La verdad es que si les hago caso a todas no me veis el pelo en 3 o 4 años (algunas temporadas ni tan siquiera podrías hablar/mail conmigo), empezando solamente ya en un par de meses.
Dejemos el tema, cuando tenga las cosas más claras ya os contaré.

Pero como este fin de semana ha sido jugar a rol, juegos de tablero, pasear, tomar mucho café y muchas cervezas y que tampoco hay tanto que contar haremos un post de los que avergüenzan a gente. Por aclamación popular añado una foto de Tom Cruise (él sigue jurando a diestro y siniestro llamarse Isidre, y hasta ha convencido a medio Mollet para que le llame Sidru pero yo sé quién es en realidad, y si le hubierais visto sirviendo copas vosotros también lo sabríais). No lleva las magníficas gafas, pero está en una actitud que le define bastante…

Claro que para compensar supongo que después de avergonzarle debería corresponderle y avergonzarme a mí mismo. Así que allá vamos con tres fotos de mis añitos mozos. Creo que hablan por sí solas.

Lo que sí tengo por contar es que hoy he empezado las prácticas para el carnet de conducir (sí, aprobé el teórico y a la primera gente de poca fe). Mi instructor está como una cabra. Es un portugués que lleva 30 años dando clases de conducción y creo que me soltará varias frases épicas cada día. Las de hoy han sido:

-Yo te enseño a aprobar el examen, a conducir ya te las apañarás tu cuando tengas el carnet (lo cual ya era sabido tras muchos avisos que me habían dado). Eso sí, si te enseño en BCN por cojones aprenderás a mirar los tres espejos y adelante a la vez como si tuvieras 4 pares de ojos y otros tantos cerebros. Eso o matarás algún gilipollas que se dice motorista urbano, que tampoco sería una gran pérdida. Además, el seguro te cubre.

Luego me ha explicado los mandos del coche (Marta, a mi me han enseñado a usar el limpia desde el primer día ;-P) en un cuarto de hora… y me ha puesto en circulación. Evidentemente los pedales han sido cosa suya, pero el volante, controlar distancias y tamaño del coche, los intermitentes y el mirar los espejos eran cosa mía. Y circular por las entradas y salidas de las rondas y muchas rotondas estresan un poco. Eso sí, debo admitir una cosa: me gusta. También debo admitir otra cosa: antes me hacía una idea, ahora sé que la gente no sabe cómo se toma una rotonda. Por seguir el código de circulación la gente se cagaba mucho en mí. A ver qué futuras anécdotas me quedan de esta aventurilla.

Y hoy a ver al Barça sin, casualmente, el morbo de ver el regreso al Camp Nou de Ibrahimovic. Con lo que me hubiera gustado verle… Y todavía sin entender como nos han empatado ese partido en el último minuto. SI llevaban 42 minutos sin hacer nada!!!

En fin, a por otra cosa. Entre ellas la reincorporación al trabajo. Que quieras que no después de tantas vacaciones ha sido de todo, menos leve y agradable. Pero me quejo de vicio, que los hay en peor situación.

Ale gente, a reír y a disfrutar, que para lo que dura la vida más vale tener sonrisa a mano ;-P

(Volviendo a mirar el post deduzco que mi familia debía odiarme, y no puedo culparles por ello debo admitir, ya desde niño...)

domingo, 4 de septiembre de 2011

Fiesta Mayor de Sabadell

¿Y cómo empiezo yo esto?

Pues después de la Fiesta Mayor de Mollet viene la Sabadell. Ciudad grande, industrial, con fama de una gama de oferta cultural muy alta… que no queda representada en estas fiestas. Pongo al personal en situación.

Viernes noche: salimos con Sandra, su hermano y unos amigos a un concierto de jazz (11 de la noche) de un grupo que la verdad, menos las coristas que estaban para lucir palmito, se defendían bastante bien. Pero después de ello simplemente la ciudad quedó desierta (y hablamos de eso de la 1 de la madrugada). Fuimos hasta las barracas solo para descubrir que en su lugar habían instalado el mayor de los chiqui-park que he visto en mi vida. En el grupo apenas había un par de infiltrados de 30 añitos… pero es que el resto teníamos allí a gente a la que le sacábamos entre 10 y 15 años!!!!

Al día siguiente, después de visitar a la gente de os juegos de mesa en el Casal Pere Quart (i descubrir un magnífica exposición de aviones del club de aeromodelismo de Sabadell por azar) nos tocaba a los Diables y resto de entidades de Sabadell hacer la “cercavila” de Fiesta Mayor. ¿Y la segunda noche de Fiesta Mayor en Sabadell?

Pues no la hubo. Como llovía nos hizo pereza subir hasta el centro para saber si había concierto o no, si habría monólogos o no (¡¡¡ojo, que la fiesta se finalizaba a las 2 el sábado, que ya se sabe que es día fuerte!!!), pues para Santa Perpetua a un concierto de BRAMS. Pero esta vez a escucharlos, no a servir cervezas con ellos de música de fondo.

NOTA: ayer descubrí que la gente de Mollet, fuera de su hábitat natural, efectivamente saben salir de fiesta tal y como apuntaban unos hallazgos hechos en un muro facebook.

Con unos amigos muy buenos nos hicimos un montón de risas, unas pocas demasiadas cervezas (que mal llevo lo de tomar un par de copas en ayunas, de verdad: no lo hagáis) y alguna que otra foto comprometida.

Me desgañité cantado varias de las canciones de BRAMS (los clásicos, que de las nuevas no me sé casi ninguna) recordando hace 10 o 12 años cuando les veía por primera vez. Me volví a reír a carcajadas con “El President”, eché en falta un “Quan t’imagino Cagant” (pero si por la portada del Jueves cayó la que cayó… por esa canción les caen 30 añitos de nada) y me emocioné, con lagrimilla incluida lo confieso sin pudor, con “L’últim Tiravolt” (http://www.youtube.com/watch?v=u2cFtRgmPRY&feature=related) y vibré como siempre con “Fidels a la Utopía” o "La meva terra lliure".

A partir de ahí la música la verdad es que fue a menos pero no la fiesta, que pasamos a montárnosla nosotros mismos. A Jose le entró hambre y se compró unas patatas fritas de las que adjunto foto con referencia para que os hagáis una idea de cómo era de tamaño.

Y con esto y un bizcocho a eso de las 5 de la madrugada un par de energúmenos leales como ellos solos tuvieron el detalle de acercarme a casa.

Para esta noche los planes son claros. En Sabadell no hay fiesta que pague la pena y mañana es laborable así que en el correfoc podremos soltar toda la energía, sin reservas, sin cautela porque de ahí, a la cama.

Agur y hasta la próxima.

sábado, 27 de agosto de 2011

Guardiola:

Pues ale, para celebrar el nuevo título del FCB dejadme que haga un pequeño comentario. Muy breve. Guardiola.

Aquí el menda cuando Joan Laporta (una de las dos únicas cosas que hizo bien: coger a Guardiola -que creo que le salió bien de rebote- y echar a los Boixos Nois del club y el campo) decidió poner a este señor al frente del banquillo del Barcelona fue su mayor detractor. Que si esto le viene grande, que no tiene experiencia, que no sabrá manejar un vestuario con tantas estrellas, que está muy verde, que le faltan años, que no sabrá manejar la presión... (sobretodo tiene sorna esto último tal y como está el patio últimamente).

¿Y ahora? Mis amigos me lo han oído decir alguna vez. Ahora me dice que entra de titular el encargado del servicio de portería del museo del FCB en la final de la Champions y cuando se acabe el partido le pregunto porque o le digo que me parecía una tontería, pero de momento camiseta y al campo.

¿La ha cagado alguna vez? Pues claro, como todo el mundo. Pero los resultados saltan a la vista y el beneficio de la duda se lo ha ganado.

¿Aún así, para que este post? Pues porque ayer Guardiola tuvo un gesto que me gustó. Que me gustó mucho. En la vuelta de celebración del título por parte de los jugadores azulgranas, cuando la afición culé tuvo a bien de acordarse del Real Madrid con palabras que en cualquier periódico deportivo podréis hallar, Guardiola les hizo callar. Simplemente así, sin más. Y me gustó.

Me gustó porque todo equipo merece respeto, incluso el Madrid de Mou (Y hago énfasis en lo del Madrid de Mou en lugar de llamare Real Madrid porque soy simplemente incapaz de ver a la entidad blanca de 109 años de antigüedad y señorío en el club que lleva dirigiendo hace año y medio el portugués. Y no, tampoco me he equivocado ahora con la palabras elegidas.) que ha tomado como estrategia la provocación, el insulto e incluso la agresión.

Me gustó porque millones de niños miran y toman como ídolos a esos jugadores, a esos entrenadores. Me gustó porque millones de niños emulan a sus ídolos y adoptan en su personalidad matices según les ven actuar a ellos. Ayer, aquellos niños que adoran a Josep Guardiola vieron como su ídolo miraba a una grada con miles de aficionados culés y les regañaba como a un padre regaña a su hijo diciendo un: así no. Se compite con el rival, se intenta ganarle. Pero no a cualquier precio ni mediante el desprecio.

Me gustó porque ya era hora que se entrara en razón. Aunque sea para poner la primera piedra, que largo es el camino a recorrer todavía.

viernes, 26 de agosto de 2011

De mi noche con los Morats (y III):


Y después del dos viene el tres (ahí se notan mis años de estudio). Y como la Fiesta Mayor no había acabado ni tampoco mi estudio de campo, tuve que sumergirme una noche más entre la fauna autóctona de los Morats de Mollet para descubrir qué era para ellos una simple noche de salir de fiesta-fiesta (En su hábitat natural, pues unos recientes hallazgos en un muro de facebook parecen insinuar que no tienen el mismo comportamiento cuando se hallan fuera del territorio que consideran como su hogar).

Y para empezar… pues para empezar tenían de nuevo salida con los gegants. Por suerte esta vez había dejado la cámara en casa y me limité a disfrutar del espectáculo. Dos apuntes básicos ahora que hablo del tema:

1.- La gente que lleva a los “gegants” (lo siento, pero la expresión “los gigantes” me suena muy mal y me da como si hablara de seres de fantasía) se denomina “portants” (costaleros) compartiendo palabra con los que llevan pasos de las procesiones de Semana Santa. Detalle técnico que varios de ellos me comentaron a raíz de mi primer texto sobre los Morats.

2.- No es que los Morats en sí sean “geganters”. Se da la eventualidad que actualmente o todos o la mayoría de los mismos son Morats, pero no hay requisito de Colla ni tampoco son la misma entidad. Digamos que se autopluriemplean… y que negocian muy mal su sueldo porque eso de no cobrar para la cantidad de horas que le dedican es mal negocio. Dicho sea de paso como suele ser habitual en la gente que ama las tradiciones culturales de su tierra y se dedica a mantenerlas vivas, disfrutarlas, propagarlas.

Total que después de un paseo con los susodichos descubrí una bonita tradición que tienen en Mollet. A los gigantes les guardan un lugar preferente para ir a ver los fuegos artificiales. Lugar preferente se refiere a una primera fila (de dudosa distancia de seguridad, todo hay que decirlo) des de donde pude ver unos fuegos que, si bien algo cortos, incluyeron algunas pequeñas joyas de la pirotecnia que no había tenido el placer de ver con anterioridad. Aprovecho para agradecer que me dejaran pasar con ellos para poder disfrutar de los fuegos con comodidad, casi tumbado y sin apretujones… y que me dejaran compartir con ellos el atracón de pólvora que nos cayó encima. Que hasta para eso se ponen Moraos. Alguno hasta insinuó con sorna que el consistorio les quería más fritos que otra cosa. Aún así fue un mal menor, muy menor si mi modesta opinión en algo cuenta.

Y venga de nuevo, ducha rápida, a cambiarse de ropa y a bailar al “envelat” (entoldado es la traducción, pero no sé si se usa para definir bailes de plaza). Un baile más a la antigua usanza con orquestra y pista de baile en la que se celebra el tradicional “Ball del Fanalet” (Baile del Farolillo), última prueba puntuable para la competición de Fiesta Mayor.

¡Anda! Es verdad, no he hablado todavía de las pruebas. Bueno, no me las sé en su totalidad pero aparte de las ya mentadas está en mi conocimiento que hay una competición tirando de un camión (sí, sí, luego dirán de los vascos), una competición en la que unos participantes disfrazados de cerdos tienen que superar una pista americana, una batalla de paintball y como no podía ser de otra manera una prueba que rara vez pierden los Morats: l’afartada (sinónimo de comilona). La última seguro que os imagináis de qué va.

Pero no nos desviemos, volvamos al baile. Total que allí estábamos con el farolillo en la mano y esperando. Ante el hecho evidente de la imposibilidad de bailar sin pareja un servidor dijo inocentemente un “bueno, pues si no se puede, pues no se puede…” y tuve que dejar la frase ahí porque Marta y Mireia me miraron momentáneamente con una mirada que tenía una cierta retirada a la de la niña del exorcista una vez está poseída y me recordaron que cada farolillo contaba (En su defensa diré que según las cuentas del momento extraoficialmente, porque de algunas de las pruebas todavía no se había hecho público el resultado, parecía que todo se decidía precisamente en esa prueba. En concreto, en ese baile con farolillos.).

 Evidentemente a partir de ese momento me ofrecí voluntario para bailar. Sin peros ni condiciones. Aún así, no era el único varón con falta de pareja. Mi buen amigo Tom Cruise, que insiste en llamarse Isidre por aquello de mantener el anonimato cuando va por Mollet, tampoco tenía pareja (después de dejar esposa e hija en casa, lo que hay que ver). Pero como dos farolillos, son dos farolillos se volcaron en hallarnos alguna pareja que no estuviera comprometida. Y las encontraron. Dos buenas señoras con cierto grado de veteranía que resultaron ser unas hachas bailando pasodobles. Al final, lástima, nuestros farolillos no sirvieron de nada pues se quemaron. El mío apenas a ocho compases del final del baile.  Lo que comenté de Montserrat Tura fue que, como ella tampoco tenía pareja para bailar nos iban a emparejar pero servidor ya había dado su palabra y no era cuestión de desdecirse.

Y esa, en definitiva fue la historia de la fiesta. Por unos pocos farolillos. Por unos miserables 40 farolillos (fruto del azar y de la mayor afluencia Torrada de gente en el baile) fueron la diferencia entre la victoria y la derrota. Un año más la victoria fue para los Torrats por un ajustado resultado de 7 a 8, el más ajustado de hace años.

Debo decir que en la entrega de premios hubo dos hechos que me indignaron. En primer lugar la ausencia del alcalde, el señor Monràs. Él sabía que se le silbaría pero eso, como se suele decir, va con el oficio. No cargaré especiales tintas contra ello porque oí que había habido alguna urgencia familiar. En cualquier caso y por desagradable que sea, si uno debe ausentarse por cualquier motivo por legítimo que sea, es deber de alcalde dar las correspondientes explicaciones. Por otra parte entiendo y defiendo, que quede eso muy claro porque no me he equivocado con la palabra defender, que una Regidora de Cultura de un municipio pueda ser de una Colla. Es persona y como tal en su tiempo libre puede ser lo que le venga en gana, incluso puede en su tiempo libre ayudar a una colla o tomar parte como participante (siempre según mi opinión). Lo que no puede es, en un acto oficial como pueda ser la otorgación formal de los puntos y proclamación del vencedor, aparecer con el pañuelo de solo una de las Collas. O los dos, o ninguno. Que ahí no se es solamente la persona, sino también el cargo. Pero dejemos el tema, que me caliento hasta sin ser de Mollet.

Y de ahí al concierto de Hotel Cochambre (a los que por fin puede ver en directo). Bailes, risas, alguna caña y la alegría del fin de fiesta. Porque desde luego ni les falta buen perder ni su presi es como Mouriño (o bueno, espera puede que si se le parezca un poco…)(es broma, es broma, antes que nadie se lo tome como un comentario serio) como demuestra la foto cercana.

Estaban contentos, felices. Hacía años que no sacaban un resultado tan bueno y es que tiene mucho mérito. Sabed que la diferencia de socios entre una y otra colla se cuenta por un par de cientos de personas. Así que mirad si no tiene mérito el tema.

Una de las ventajas o desventajas de ser amigo de un miembro de la junta de una colla es que (como trabajan tan poco todos en la misma) cuando quedas para tomar un café, comer o cenar suele salir el tema. Así que uno, quieras que no, queda ligeramente al tanto del esfuerzo que ha requerido todo. Y es que hay que reconocerlo: han hecho un esfuerzo titánico. Aquí en Sant Cugat no quejamos de si el consistorio nos apoya o no en tal o cual evento, mientras que ellos/as luchan contra viento y marea y superan una traba tras otra. Buscar recursos económicos de donde no los hay, organizar conciertos, barras de bar (fijas y móviles), monólogos, escenarios y espectáculos, organizar y participar en las pruebas, carteles, periódicos satíricos… y a todo esto encuentran tiempo para participar en los actos culturales propios de la ciudad siendo de las distintas entidades y haciendo sus actuaciones, apoyar a otros eventos aunque sea solo siendo parte del público asistente. Por el amor de Dios, si hasta buscan tiempo para salir de fiesta (aunque uno entiende entonces porque en Mollet, como en cualquier municipio donde la gente se implique en la Fiesta Mayor, salir de fiesta equivale a currar). Lo de dormir no lo llevan tan bien. ¡Pero algo se les tenía que dar mal!

Por todo ello yo declaro de todo corazón que creo merecían esta Fiesta Mayor y que para mí es como si la hubieran ganado. Que les doy las gracias a todos y cada uno por su pequeña aportación porque sin ellos estas fiestas no habrían sido lo mismo, como también se las doy por cada pequeño momento de risas, bromas, complicidad y felicidad que me han regalado estas tres noches y por dejarme compartir con ellos el sentimiento Morat.

Y por último, pero no por ello menos importante, pido des de aquí a todos los Morats o a cualquiera que haya estado en las fiestas de Mollet un aplauso para cuatro personas: Anaïs, Juanca, Marta y Rosa. La junta de Morats. Porque su trabajo vale lo mismo que cualquiera, os defenderán, y es verdad. Sin el trabajo del resto de miembros de la Colla ellos no serían nada. Pero en toda empresa de tal envergadura sé por experiencia que quienes están delante son quienes peor lo pasan. Quienes menos duermen. Quienes más lloran por nervios acumulados en el momento que todo acaba. Quienes pasan las peores tensiones. Porque quieren, es cierto, nadie les obligó. Pero es de justicia que al menos nos acordemos y les demos las gracias.

Así que ahí van: gracias.

Morats, més que una Colla (Morats, más que una Colla)

De mi noche con los Morats (II):

Pues sí, hubo más Morats. Dos noches seguidas concretamente. Ayer debería haber hecho la entrada con la crónica de la primera noche… pero me dejaron demasiado reventado como para cumplir con mis obligaciones y encima tener tiempo para escribir aquí. Así que vamos a remediarlo.

Mi segunda noche con los Morats empezó viendo al “Primo de David Civera” (buscar en youtube para mayor información) cantar afinando mucho, pero que mucho, mucho… lo cual ya fue empezar a lo grande. También aproveche para conocer al premio de innovación que se llevaron los Morats por la construcción 
de Santa Teca, de la que adjunto foto.

Después de la actuación y de visitar el local de geganters para ir a recoger bebida, porque como ya dije ayer para los de Mollet salir de fiesta es como trabajar por lo que no quiero imaginarme como será cuando dicen que se van a trabajar de verdad, tuvimos un rato de descanso antes de empezar el servicio de bar en la Humer (con una sola M, ojo) sitio mismo en el que cenamos. Importante, no sabéis lo que es un bocadillo de verdad hasta que no hayáis cenado con esta gente. Si alguna vez os dejáis caer por Mollet preguntadles donde queda el Bar Europa y pedid un bocadillo y encontrad un sitio donde poneros cómodos, porque tenéis para rato.

Después de cenar empezamos el servicio de bar con el monólogo de Txabi Franquesa (Paramount Comedy) como espectáculo. ¿Os acordáis que hablé de los Torrats y los Morats y de las pruebas que hacían? Bien pues luego os hablaré de las pruebas, pero otra de las cosas que hacen es organizar conciertos, barras de bar, espectáculos de monólogos (vamos, lo normal que haces cuando sales de fiesta: pegarte un panzazo de currar desde meses antes de la fiesta). Pero a lo que iba, monólogo de Txabi Franquesa que fue tremendamente desternillante. A mí al menos se me saltaban las lágrimas y problemas tuve para ir sirviendo las copas mientras le escuchaba.

Un rato más tarde me escaqueé del servicio de bar unos minutos para echar un ojo a uno de los actos de quizá mayor fama: la carrera en ropa interior por categorías (infantil, femenina y masculina) a eso de las 12 de la noche. Popularidad de más si me permite la opinión puesto que es una simple carrera de recorrido no muy largo de la que apenas ver pasar los participantes. Otorga bastantes puntos para la competición, eso sí, y lamentablemente Morats solo pudo hacerse con uno de los tres puntos disputables. También diré que fue realmente divertido estar echando cuentas y apuestas con Montserrat Tura (nota para los de fuera de Catalunya: Montserrat Tura fue Consellera de Interior una legislatura y de Justicia otra en los últimos siete años... y alcaldesa de Mollet durante muchos años) con quién apuntito estuve de bailar el “Ball del Fanalet” la noche siguiente, pero eso sería adelantar acontecimientos.

Y a partir de ahí… Bien, a partir de ahí empezó la juerga padre. Al ladito del bar móvil teníamos un escenario en el que un grupo contratado por los Morats organizaba un baile de Grease. Sí, sí, de Grease. Para que hablar de la banda sonora, que seguro que ya os aparecerá en la cabeza, pero allí estábamos con la elección del rei y la reina del baile, con un concurso de baile, con bolas de espejos… incluso uno apareció con la chaqueta del Instituto Raider!! Lástima de no tener fotos, porque os juro que hubo momentos absolutamente increíbles (como la actuación estelar de nuestro querido Marçal, del que por cierto todavía no tengo el autógrafo que le pedí ;-P).

Ahí tenéis una vista del bar.
Y del baile a la fiesta de la espuma, de la que me libre tras algunos (tímidos, debo admitir) intentos de arrastrarme a ella. Y así, con la mitad de la gente con necesidad de entrar en calor comenzó, sin quererlo ni proponerlo, una pequeña competición acerca de la preparación del mejor chupito… Competición que me llevó a descubrir una bebida bastante famosa por allí denominada TombaTorrats (que yo no sé si tumba Torrats, tiene fama de conseguirlo, pero desde luego hace estragos entre los Morats) de la que me tomé unos cuantos, un par de ellos preparados por el artífice de la bebida (Mark, de uno de ellos creo que me acordaré toda la vida, suerte del pequeño consejo para digerirlo). Según ellos es una mezcla de un par de bebidas… Yo coincido con Isidre diciendo que aquello llevaba gasolina, y si le ficharon para hacer una película como Cocktail es que algo debe saber de preparar combinados ¿no?

En fin, que la noche terminó como solo pueden terminar estas noches. Todos sentados hablando, una guitarra que todavía no sé de donde apareció (sorprendentemente a un volumen de voz que poco podía molestar a los vecinos), algunos riendo más de la cuenta y con un buen señor dando vueltas al parque. 

Para que os hagáis una pequeña idea de la magnitud de la tragedia un servidor perdió el primer tren de vuelta a Sant Cugat porque todavía seguía la juerga y acompañaba a gente a casa. Pero tampoco acabé ahí la noche, de camino a la estación un agradable caballero tuvo la amabilidad de ofrecerse (con un argumento de peso, o más bien la amenaza de un argumento contundente por parte de su puño) para aligerarme del peso de mi cartera (podía apreciarse claramente el cansancio en mi rostro debo suponer, para tan gallardo ofrecimiento), un gesto que por generoso y por ahorrarle la molestia me limité a declinar. Uno podría decir que la cosa habría acabado con un conflicto de intereses (del que tampoco diré que tuviera certeza de salir airoso entre cargado y destrozado como iba) pero los hados y la fortuna tuvieron a bien de apiadarse de mí, o quizá como decía Sabina  “solo sé que algunas veces, cuando menos te lo esperas, el diablo va y se pone de tu parte”, y un par de Mossos (Policia autonómica de Catalunya) hicieron su aparición estelar en la esquina apenas a 4 metros. Mossos a los que interpelé preguntando con un grito por si sabían donde quedaba la estación de Renfe (de la que dicho sea de paso me hallaba solo a un centenar de metros si cab) y que sorprendentemente no parecieron gustar a mi augusto salvador quién puso pies en polvorosa más rápido que un rayo. Pero lo peor no fue eso, supongo que estaba demasiado cansado incluso para asustarme en esos momentos, lo peor fueron los 40 minutos en la estación de Sant Fost pensando: “No te duermas, no te duermas, no te duermas, no te duermas…”

Y con esto, y a eso de las 8:20 de la mañana llegando a casa, acabé mi segunda noche con los Morats. Puede que parezca accidentada o desagradable con este par de anécdotas finales. Nada más lejos de la realidad (¿Para que habría vuelto una tercera noche de ser así?), si soy sincero creo que fue una de las noches más divertidas de los últimos meses. Y además descubrí que mi tía (que es monja de la Compañía de María y que estuvo en Mollet durante muchos años haciendo labores sociales en los barrios) dejó un recuerdo entrañable en mucha gente y estoy deseando que vuelva del Líbano la semana que viene para contárselo en persona y ver como se emociona al saberlo.

Pero en fin, es tarde y tengo que descansar. Así que mañana haremos la última entrada con la última noche de Fiesta Mayor con los Morats de Mollet. Ya sé que no tiene la misma calidad literaria que el "El Be Violat" (Un periódico cuartilla tamaño A5 que se edita cada día de Fiesta Mayor con una satírica crónica de lo acontecido la víspera, filtra noticias y comidillas acerca del Ayuntamiento y las Collas o críticas a la situación política del municipio. Lo cual considero tiene mérito con lo mucho que "Salen de Fiesta" esta gente -entre comillas porque ya sabéis que la expresión salir de fiesta equivale a trabajar en Mollet-.) puesto que yo no tengo a la Regidora de Cultura como ferviente lectora pero se hace lo que se puede.

Ale, hasta la próxima entrada.

lunes, 22 de agosto de 2011

De mi noche con los Morats:


Lo sé, soy un desastre. Me das unos meses de estrés laboral y de un par de semanas de vacaciones y me olvido por completo de la existencia de mi propio blog. En mi defensa alegaré que estuve de recuperaciones hasta mediados de julio (y ya avisé de lo que ocurría en período de exámenes con mi capacidad para encontrar tiempo para escribir en el post anterior).

Del trabajo mucho (que con la que cae tampoco será plan de quejarse) y sería muy aburrido para el personal, así que nos lo saltamos, vale? De las vacaciones… Estuve 15 días seguidos con Sandra y solo por eso ya fue suficiente. Como añadido diré que estuvimos unos días en Cerdeña con unos amigos (uno entiende porque Berlusconi se va de vacaciones allí una vez se va a sus playas) de la universidad. Gracias por unos días tan divertidos y relajantes, de verdad (aunque creo que creamos un monstruo adicto al juego de mesa Guillotine).

Gegants de la Colla Gegantera de Mollet
Pero vamos al tema que nos ocupa hoy (vamos, el del título): mi noche con los Morats. Pongo en contexto. En Mollet del Vallès hay una tradición muy importante de “Colles” (como lo que podrían ser los Quintos pero sin restricciones de edad, uno entra en ellas y –con unos honorarios muy altos, vamos, la gente se paga chalets en la playa con lo que cobran de su dedicación a las collas-) que organizan actos para Fiesta Mayor y durante el año con mucho entusiasmos, mucho esfuerzo… y mucho cansancio.

Total, que unos amigos míos son de la colla de Morats (tienen dos de grandes collas que compiten en diferentes pruebas durante la Fiesta Mayor que son los Torrats –los que prefieren la bebida- y Morats –los que prefieren una buena mesa de comida-) (las acotaciones sobre las definiciones son lo que yo entendí y puede estar sujeto a error, aviso) y me invitaron a salir de fiesta con ellos. Se ve que salir de fiesta en la localidad de Mollet significa acompañarles en una salida de Geganters (que vaya paliza se dieron des de los que tocaban la gralla y el tabal hasta los que trasportaban a los gegants, que como no soy geganter desconozco si tienen un término propio para designarles), cenar con ellos (invitado, eso sí) y currar en la barra del bar y recoger y acabar la jornada a las 7 de la mañana. Actuaron con premeditación, nocturnidad y alevosía, pero no sin avisar, que conste en acta.

Y así acabé echando fotos de todo el “cercavila” y currando en la barra del bar. Y la fiesta? Pues eso, tras la barra del bar. Bailes, risas, bromas y juerga en general. Juerga con la “Presi” la Marta y la Rosa cuyos hábitos me preocupan porque no soltaron la botella en toda la noche… ellas dicen que para servir el alcohol para los cubatas, pero los hechos son los hechos. Con Jose, Marçal y Marc (alias “Mark”), los tiradores de la noche. Con Iris, Anna, Eli (alias “La Marta”), Carlos (alias el “Mogas”, creo que por su apellido), las Helenas (con o sin hache? Eso es algo que ayer entre cliente y cliente tampoco atiné a preguntarles que maldito el tiempo que teníamos ni lo poco que imaginaba que hoy necesitaría saber dicho detallito técnico)(una de las cuales parecía una zombie al acabar la noche de lo cansada que iba), Dani, Sergi (que tenía la negra eligiendo cada vez el tirador que iba a dejar de funcionar), Victor, Alex y Sílvia (alias “La Espavilada” o la que consigue ser la que sirve la última cerveza de cada barril). Si incluso conocí a Tom Cruise sirviendo copas como cuando hizo la película Cocktail, que cuando no estaba sirviendo copas no hacía más que pasar y pasar pidiendo cervezas al ritmo de “¡Para Mí!” (para los clientes, gente de mala fe. Que al final va a parecer Isidre de Alcoholicos Anónimos). A Juanca y Mireia o al personal de concina apenas los vi. Pero por la cara que llevaban a eso de las 6 de la mañana, mucho no descansaron tampoco.

De los conciertos poco puedo decir, apenas los escuché. Solo diré que BRAMS estuvo como siempre: muy entregados y muy atentos con la gente que los trajo para el concierto. Un detallazo cuando se pusieron todos la camiseta de los Morats para cantar las últimas canciones o sus múltiples referencias a los de la barra. Como son ellos, vamos.

Un detallito, no hay foto de Morats... porque al bar no iba a llevarme la cámara!!!!

Y ahora pienso en la noche vivida. Ellos me dicen que si quiero puedo volver (claro, quién le diría que no a un currante más), pero como con lo que me saqué ayer ya me da para la casita en la Sierra me lo estoy pensando. La pregunta es: aceptaran Morats honoríficos de fuera del pueblo?

viernes, 24 de junio de 2011

Reapertura In Memoriam

Buenas a todos de nuevo,

debí haber colgado un cartel que pusiera "Cerrado por Exámenes" pero con aquello de estudiar y tener que poner, vigilar y corregir exámenes... pues la verdad, como que se me olvidó y por ello pido disculpas. Al menos de algo ha servido y parece que está todo aprobado este segundo cuatrimestre.

Dicho esto, confieso que como llevaba varias semanas sin escribir se me han ido acumulando hechos, sucesos y anécdotas que contar (una boda con su respectivo despido de soltería, un culebrón enorme acerca de los indignados, un viaje a Ginebra haciendo de cuidador de la gripe de Sandra y algunas cosas más) y estaba a mitad de redactar un texto con ello cuando de repente esta mañana he recibido una noticia que me ha dejado especialmente tocado.

Esta madrugada nos ha dejado Ignasi Salvat SJ. Ya llevaba bastantes meses en una enfermedad que poco a poco le ha ido consumiendo... consumiendo todo menos las ganas de vivir y disfrutar hasta el último aliento de su vida. Hace poco menos de un mes celebramos una de sus últimas eucaristías y en ella bromeaba con que con lo "mandón" que era iba a dirigir hasta su propio funeral. Y en confidencia me decía que lo que realmente le preocupaba una vez hecha la celebración era que seguro que al día siguiente le dirían que ya había tenido ajetreo suficiente y que se tendría que discutir con toda su familia y cuidadores para poder ver el partido (nota: vigilia del partido Barça-Español siendo él un culé de toda la vida y apasionado... que de joven jugó dos temporadas en el Español).

Incansable seguidor de Jesús y con un enorme afán de hacer felices a los demás entre sonrisa y sonrisa iba soltando perlas de sabiduría. Presidente del Patronato de ESADE durante muchos años, profesor, conferenciante al mismo tiempo que teólogo, sacerdote y autor de libros de teología. Cercano, diría yo, a la Teología de la Liberación siempre defendió un modelo de vida familiar (precisamente ahí fue donde dedicó gran parte de su labor como sacerdote) basado en el amor mas que en las tonterías con las que habitualmente la Conferencia Episcopal Española suele dispensarnos. Tenía en su forma de pensar la manía de poner en aprietos (siendo como era un teólogo eminente y reconocido) a los obispos como cuando firmó con otros teólogos un documento en el que abría la puerta a la eutanasia, tan temida por ciertos sectores católicos conservadores. O con su opiniones claramente aperturistas en lo que al matrimonio se refería ("Siempre que sea fruto del amor verdadero, como va a ofender a Dios si Dios es Amor?").

En fin, he empezado esta entrada de blog triste y con alguna que otra lágrima pero es lo que siempre tuvo Ignasi: que hasta para consolarme lo he tenido a él y he recordado un montón de gestos, tonterías, charlas, sabios consejos y repasando su vida para intentar explicaros quién fue este señor su muerte ya no me deja ese sabor vacío y frío.

Descansa en paz.

Os dejo aquí un link a su biografía, aunque no la he hallado en castellano: